Meta
de Movilización
A pesar de
los avances alcanzados por la hemoterapia brasileña a partir
de la creación del programa Pró-Sangue, desniveles
tecnológicos y, sobre todo, socioeconómicos y culturales,
hacen que, contrastando con servicios de excelencia técnico-científica
de nivel internacional, identifiquemos, aún hoy, la práctica
de la transfusión brazo a brazo, sin ningún control
documental, inmunohematológico o serológico, poniendo
en riesgo sectores de la población al recibir una transfusión
de sangre.
Para sanar las deficiencias y las desigualdades, el Ministerio
de Sanidad eligió el Programa de Garantía de la
Calidad de la Sangre, como una de las grandes Metas Nacionales
de Movilización, dentro del Programa Brasileño de
Calidad y Productividad (PBQP), demostrando el compromiso y la
decisión del Ministerio y del Gobierno Federal de resolver
el angustioso problema social que es la inseguridad y el recelo
del paciente cuando se le indica una transfusión de sangre.
Para los gestores y ejecutores del programa hemoterapéutico
brasileño y las entidades representativas de los usuarios,
presentes en el workshop nacional, que eligió la meta propuesta
por el Ministerio de Salud, "Sangre - con garantía
de calidad en todo su proceso hasta 2003", fue unánime
el sentimiento de que había llegado el momento de impulsar
la hemoterapia brasileña, garantizando a todos el derecho
a una transfusión de sangre segura y de nivel internacional,
ya alcanzado por los mejores servicios del país.
Lanzada por el Presidente de la República, el 28 de mayo
de 1998, junto con las otras doce Metas de Movilización,
el Ministerio de Salud inició un amplio debate, con la
participación activa de la sociedad, sobre las estrategias
para alcanzar la meta propuesta para la sangre. Se definió
que, para garantizar la calidad de la sangre transfundida, doce
proyectos deberían ser desarrollados de forma coordinada,
como se muestra en el siguiente cuadro:
Es importante destacar el compromiso de toda la sociedad con este
programa, tanto por medio de los prestadores de servicios hemoterapéuticos;
de sociedades científicas (Sociedad Brasileña de
Hematología y Hemoterapia y Colegio Brasileño de
Hematología); asociaciones de usuarios (Federación
Brasileña de Hemofilia, Asociación Brasileña
de Talasémicos - ABRASTA, Asociación de Anemia Falciforme);
como por medio de sectores del Ministerio de Sanidad, como la
Secretaría de Asistencia a la Salud - SAS, DATASUS, Fundación
Nacional de Salud - FUNASA, Coordinación de Enfermedades
Sexualmente Transmisibles/Sida (DST/AIDS), Agencia Nacional de
Vigilancia Sanitaria - ANVISA, y, además, de los gobiernos
de los estados y municipios, a través del CONASS y el CONASEMS.
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